De vuelta a casa, las mismas caras que hace dos años.
En el puesto número veinticuatro de ayer, del dosmilcuatro. Me apetece un cigarrillo. Y, sobretodo, me apeteces tú.
Y, mientras, resulta que el segundo de Al Qaeda; el alumno que grita las palabras de su profesor y otros profetas que lanzan piedras, encienden el miedo. Y las Celestinas nos lo comunican. En cada canal. Público o privado; eso es lo de menos. Lo que importa es que Calisto y Melibea se peleen en los juzgados por la Champions, la UEFA y la Liga. Sí, eso es lo importante.
Hace pocos meses tuve el privilegio de conocer Israel y Palestina, cuando volví una amiga me preguntó: "En Israel son tan hijos de puta como parece?".
Puf... hay demasiadas respuesta válidas a esa pregunta: Si. No. Puede. Sólo algunos. Dan pena. Qué dos países más tristes. Sólo un poquito. Son unos hijos de puta. Somos unos hijos de puta.
El tema es para debate, para exaltarse, rebotarse, dar un puñetazo en la mesa, "pero tu estás loco o qué?", derramar la cerveza, el café, tirar los cacahuetes, enfadarse y luego, como siempre, olvidarse.
"Somos Profesionales del Olvido".
El vídeo protesta. El cantautor demagogo. La falacia texto - visual.
La solución que propone es completamente aceptable. No comprar casas por construir, comprar casas ya construidas. Vale, desinflemos la burbuja, conservemos las zonas verdes, pongamos arboles, parques, fuentes, conservemos la fauna, inventemos ladrillos ecológicos, alumbrado público, vertederos controlados, paguemos nuestros impuestos con plena satisfacción en pos de una calidad de vida mejorable. Seamos razonables, respetuosos, generosos, pensemos "Tu primero".
Ahora bien, no cometamos el fallo de comparar Palestina y Beirut con Orihuela. Son realidades bien distintas. En Palestina, es cierto, que la construcción es el trabajo por excelencia y que, por lo tanto, es su medio de vida. Lo curioso es que el capital para la construcción en Palestina es Israelí. Y que la construcción se remite a una muralla; La Gran Muralla Palestina. Nada que ver con el valor fetichista de idolatría y veneración excesiva hacia sus semejantes en China o a escasos kilometros en Jerusalem.
Nada que ver.
Son los palestinos los que construyen su propio muro. Los que se encierran. Por qué? Porque necesitan dinero para vivir. Dónde? entre sus murallas. Y por qué no fuera? Porque Israel no quiere convivir con ellos. Y por qué no quiere? Porque quieren recuperar las tierras de sus escrituras. Y por qué no les ayudan? Porque Palestina se ha convertido en una excusa. Para qué? Para todo.
Y Beirut? Líbano querrás decir. Si, Líbano. Preguntale a Israel. Qué tiene que ver Israel? Todo. Por qué? Bueno, ahora quieren recuperar los Altos del Golán. Es una posición estratégica? Lo era, pero ahora han descubierto que hay inmensas cantidades de Agua bajo tierra y ya sabes que Agua y Petróleo son razones más que suficientes por las que comenzar una guerra. Y qué va a pasar? Preguntale a Estados Unidos. Por qué a EEUU? Porque Europa ha puesto de moda la Haifay ahora se vende por doquier en cualquier tienda, ahora todos somos pro árabes convencidos. Kate Moss es Pro Árabe sabías? Ya, pero por qué EEUU? Ah, porque Bush cree ferviertemente que Adán y Eva vivieron en Israel; el venera las escrituras. Vaya kilombo no? Y que lo digas...
- Tienes que aprender a reirte de ti mismo.
- Lo sé.
Lo sé. Para que hacerse mala sangre? A Macaco le dijo la tendera ayer: "Sonrie, limpia las venas". Paseas por la calle y lees en un container: "no llores por un mundo que lucha, lucha por un mundo que llora" y yo pienso: de puta madre! vamos a recoger 500 firmas.
(En la Gran Vía, con un chaleco blanco que reza: "Piensa globalmente, actúa localmente")
- Hola! tienes un minutito para mí? (sonrío)
* Detiene el paso.
- A ver, que quieres? Quiero que sepas que ya colaboro con varias ONG´S mensualmente, en total con 3, así que como ves; no puedo seguir colaborando porque sino no llego a fin de mes y puf! ... pero tu cuentame que yo te escucho.
- Quiero que me ayudes a cambiar el mundo.
- Risas.
-Es que no quieres cambiarlo?
- Es que no llego a fin de mes... además quien eres tu? cúal es tu organización? No voy a dar nada.
- No soy de ninguna organización. No te estoy pidiendo dinero, sólo conciencia, ni siquiera una firma ni un sólo dato. Sólo quiero que pienses que puedes cambiar las cosas y cómo hacerlo.
- Ah mira que bien, pues lo voy a pensar. Pero ahora me voy corriendo que me cierran el Corte Inglés. Adiós!
´
* Improbable.
Imagino como el Che Guevara se acerca a mi, estampado en una camiseta de Raist Against The Machine, y me dice: "Che pibe, me he convertido en 4 eslóganes y unas ráfagas de metralleta". Y en ese preciso momento tu asiento libre del autobús se convierte en una revolucionaria "Anarkista" que va a comer todos los miercoles a un centro Hare Krishna, le gusta comprarse El País en el kiosko y comentar el panorama nacional. Me pregunta a quien voy a votar en las siguientes elecciones.
Pienso: La puta Caverna de Platón. Me sumerjo en lo dogmático. Busco un conocimiento seguro y universal antes de responder, considero verdadero todo aquello que es una certeza indudable y la excluyo hasta someterla al juicio de la razón, pienso en imágenes dotadas de una gran fuerza descriptiva (la sonrisa de la Espe). Mierda! mi verdad queda fundamentada en sólo razones probables y carentes de demostraciones y dudo de todo lo que se pueda dudar y queda lo indudable, lo absolutamente cierto.
Digo: no voy a votar.
Dice: Qué?!?!?!?
Pienso: Esto debe de ser mi certeza absoluta. (Absolut Vodka?) Puto Descartes. "Pensamos, luego existimos"
¡¡ERROR!!
(Concepto equivocado o juicio falso).
Opto por pellizcarme.
Dice: Qué haces?
Digo: Asi que vas a comer a los Hare Krishna todos los miercoles?
Dice: no entiendo que no vayas a votar, es tu derecho, tienes que hacerlo. Yo voy a votar a Izquierda Unida.
Digo: Creo que "Unida" es una ironía.
Dice: Es una realidad.
Digo: Si tan "Anarkista" eres, debieras respetar si quiero o no quiero y a quien quiero votar no? Esa estrella roja que llevas es Andrómeda?
Dice: Es la Estrella Roja!!
Al salir del autobús se enciende un Marlboro y me pregunta si tengo algo para fumar.
Pienso: Tiene cojones, ahora quiere evadirse de la realidad.
Me despido y pienso: No tiene ni puta idea, es Andrómeda.
Pienso: La Coca cola es un fetiche ideológico. Mezclo vino con libertad y fumarse ese volátil olor químico ahora resulta très chic.
Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tu estás loca.
- ¿Cómo sabes que estoy loca? Preguntó Alicia.
Tienes que estarlo afirmó el Gato, o no habrías venido hasta aquí.